domingo, 12 de febrero de 2012

Día 3: una canción que te pone triste



Canciones que me ponen triste hay muchas; tengo una selección estupenda para esos días en los que me apetece llorar o me siento triste y gracias a ellas acabo llorando... pero si tengo que elegir una me quedo con Dieu que le monde est injuste, del musical Notre Dame de Paris, interpretada por Garou en el papel de Quasimodo. Me encanta Garou desde este musical; su voz rota y cómo interpreta esta canción me conmueve. Quasimodo me recuerda al Fantasma de la Ópera: sólo desean ser amados y su físico se lo impide. Parece mentira que hoy día siga siendo así: vivimos en el culto a la imagen, se perdona todo menos ser feo; y sin embargo la belleza es subjetiva y lo que a alguien le parece feo, a otro le parece precioso. No se puede negar que todo entra por los ojos, pero es tan difícil ir más allá y ver el interior... Suena a tópico, pero me encantan este tipo de historias: si yo fuera Christine Daaé o Esmeralda miraría más allá, sin duda. En fin, una canción muy triste, muy triste.

sábado, 11 de febrero de 2012

Día 2: la canción que más odias




Odiar, odiar... Escucho de todo, y no hay ninguna canción que odie-odie... creo... Pero esta no la soporto: Rabiosa, de Shakira. Vaya por delante que al principio me gustaba la música de Shakira, de la época de Pies descalzos y de ¿Dónde están los ladrones?, que lo tengo por ahí todavía en formato cassette (tiempo ha). Pero esta chica ha cambiado hacia un estilo diferente y ya no es lo que era. Esta canción, por ejemplo, es una chorrada: aparte que no se la entiende cuando "canta", el estribillo no tiene precio. Espero que no alardee de "la letra es mía", porque si es así... son 3 minutos maullando "raaaabiooooooooooosa".
De lo peor que he oído; incluso La loba tenía más pase.

viernes, 10 de febrero de 2012

Día 1: tu canción favorita




Mi canción favorita, sin duda, la que da nombre a este blog y que fue la primera entrada (o segunda, ahora no recuerdo bien): Música en la noche, en la voz de Juan Carlos Barona, del musical El Fantasma de la Ópera de Andrew Lloyd Weber.
Respeto al original, Michael Crawford, pero su voz no me suena igual. La de Barona es una voz potente, perfecta para la intensidad que requiere un personaje como el Fantasma. Me gusta la versión del musical, que es una traducción bastante fiel de la original, que es la que he elegido; pero también me gusta la versión de la película de Joel Schumacher, una adaptación diferente que para mí es un buen doblaje, quizá, uno de los doblajes que más me gustan. Lo dicho: mi canción preferida, sin duda.

30 días, 30 canciones

Ahora que tengo tiempo para pensar, me apunto al reto de 30 días, 30 canciones que he seguido en el blog http://essenceadicta.blogspot.com, al que llegué, como a casi todos los que llego, de casualidad, y que ella siguió de
http://elblogsinsal.blogspot.com.

La idea es, durante 30 días, elegir una canción según una lista con el fin de darse a conocer un poco más a través de la música que a uno/a le gusta. He ido atravesando etapas musicales que han ido cambiando, y aunque me gusta escuchar de todo y descubrir cosas nuevas, creo que por fin tengo más o menos una idea clara de lo que me gusta de verdad. Algunas ya las he publicado en otras entradas del blog, otras las he tenido que pensar...

Empiezo.

sábado, 4 de febrero de 2012

Tiempo para pensar

Y pensar que le llamaban el actor del "no gesto", como leí alguna vez en alguna parte... y a mí me parece que lo expresa todo.


Me gusta viajar. No me divierte mucho hacer maletas, pero me gusta viajar. Me gusta esperar, sentada, en alguna estación, y tener tiempo para pensar. Para organizar ideas, quedarme en blanco, imaginar, soñar otras cosas y creer que todo puede ser como yo quiera. Me gusta tener el trayecto del viaje para pensar. Me gusta leer mientras viajo, y a veces encontrar frases que me hagan pensar:

"Recuerda que no obtener lo que uno quiere, a veces, es un golpe de suerte maravilloso."

Me parece increíble ver reflejado aquello de lo que intento convencerme en una sola frase, de la forma más simple, en el momento menos pensado.

He estado meses sin aparecer por aquí. Los he dedicado a pensar. Me gusta tener tiempo para ello. Creo que ya he tenido suficiente, y espero volver con frecuencia a este blog :)